Hoxe pola mañá deixábanos unha das figuras máis queridas e apreciadas da canción popular española. Morría José Luis Cantero, El Fary, á idade de 69 anos.

Despois dunha longa enfermidade, finabaun dos cantantes máispolifacéticos que coñezo. Un home que se fixo a si mesmo, que traballou duro moitos anos para facer realidade o seu sono. Que se labrou a súa propia carreira, vendendo incluso el mesmo o seu primeiro disco no Rastro madrileño. E que o conseguiu sen operacións triunfos, ou amigos que o "enchufasen", ou lle axudasen a comercializar os seus traballos. Non, fíxoo a través do seu traballo. Nos seus inicios (fóra das luces) compatibilizou a súa verdadeira paixón (xunto coa truncada de tourear), cos traballos de camareiro, xardineiro e taxita. Proviña dunha familia moi humilde que tivera que emigrar a Madrid para gañarse o pan. Un verdadeiro exemplo.

Despois viríalle a fama, o recoñecemento, o traballo como actor na serie de televisión "Menudo es mi padre" (1995) e máis éxitos, así como a creación do seu propio selo discográfico, "Carabirubí".

Que ninguén pense que estou frivolizando, ou sendo irónico/sarcástico. Non acostumo a bromear coa morte. Pode ser que guste ou disguste o tipo de música que facía, peroa min paréceme -lonxe das discusións do seu estilo artístico-unha figura exemplar, emblemática, carismáticae moi afable.

Aquí vos deixo a nova que viña en La Voz de Galicia:

Del taxi a la fama.
En 2000 publicó su trabajo «Sin trampa ni cartón» y para producirlo creó su propio sello discográfico llamado «Carabirubí».

Después de trabajar como camarero, jardinero y taxista, profesión que ejerció durante siete años con el nombre de José Luis Cantero, consiguió la fama en la canción popular española con el nombre de El Fary, gracias a la canción El toro guapo, con la que sonó a mediados de los 80 en todas las emisoras de radio

Fueron sus amigos más íntimos los que decidieron bautizarle con el nombre de El Fary, por su facilidad para caracterizar la voz y hacer imitaciones, sobre todo de Caracol, Marchena, Valderrama y Rafael Farina. Una voz, que a punto de cumplir 70 años, hoy dejaba de sonar a las nueve y media de la mañana en Madrid, como consecuencia de un cáncer de pulmón que padecía desde hacía mucho tiempo.

A lo largo de su vida El Fary sacó más de treinta álbumes y compuso más de doscientas canciones, también fue el padrino y productor de nuevas promesas en el mundo de la canción, como, su propio hijo, Javi Cantero y la cantante infantil Melody.

Nacido en 1937 en el madrileño barrio de Ventas en el seno de una familia humilde y numerosa proveniente de Buenache de Alarcón (Cuenca), El Fary, de niño, quería ser torero, afición que le vino al cante de su madre, sus hermanos y de lo que aprendió en las calles de su barrio. Tuvo una infancia difícil y casi no asistió a la escuela.

Con trece años empezó a trabajar en un bar, dos años después se dedicó a repartir fruta a domicilio y a partir de los 16, y durante cuatro años, trabajó como jardinero junto a su hermano, que era encargado general de Parques y Jardines en Torrejón de Ardoz.

Al regresar del servicio militar, donde aprendió a leer y escribir, obtuvo la cartilla de taxista, profesión que ejerció durante siete años. Posteriormente regentó un mesón de su propiedad en el barrio de Bilbao pero el negocio resultó un fracaso.

A finales de los años 60 grabó su primer disco, Los tres maletillas(1969), con bulerías y fandangos, gracias al dinero que había ahorrado con el taxi durante seis meses, a la ayuda de sus amigos y al acompañamiento del pianista Felipe Campuzano.

En esta misma época consiguió su primer salario como cantante, cuando fue requerido para sustituir al mítico Pepe Blanco en una actuación en Pozoblanco (Córdoba). Más tarde, Antonio Molina lo contrató para una gira de dos meses.

Sus primeros discos los vendía él mismo en el popular mercadillo del Rastro madrileño. Eran sobre todo grabaciones de coplas y temas como (1978), canción con la que debutó en Televisión Española en el espacio Fantástico, presentado por José María Iñigo en 1980.

Considerado por muchos como el sucesor de Manolo Escobar, fue en la década de los ochenta cuando comenzó a cosechar éxitos como Paloma que pierde el vuelo, Amor secreto, El bichito del amor, El pasodoble Antoñete, El día de visita y, sobre todo, El toro guapo, esa que decía , con la que se convirtió en un ídolo, gracias a la venta de casetes en las gasolineras.

Con el pasodoble dedicado a su madre, A mi madre, obtuvo otro éxito importante a finales de 1980. La cara B de ese disco sencillo era el tema Canela y limón, ambos compuestos por el cantante.

Habitual en los programas de espectáculos de todas las cadenas de televisión, durante la década de los noventa continuó grabando discos, y fue la pequeña pantalla en 1996 con la serie Menudo es mi padre, dirigida por Manuel Valdivia, la que le convirtió en actor, dado vida a un personaje hecho a su medida, el de taxista residente en un barrio madrileño.

Fue el actor y director Santiago Segura, en 1998, con el homenaje que quiso rendirle en la película Torrente, el brazo tonto de la ley, el que volvió a ponerle el éxito en bandeja con la canción Apatrullando la ciudad, tema central de una de las películas más taquilleras del cine español.

En 2000 publicó su trabajo Sin trampa ni cartón y para producirlo creó su propio sello discográfico llamado Carabirubí.

Dos años más tarde sacó su disco más rumbero ¡Ese Fary!, producido por Manuel Malú.

Una de sus últimas apariciones fue durante la gala de la Rioja 2005, en abril de este año, junto a Bertín Osborne, o David Civera.

D.E.P. José Luis Cantero, El Fary.